Investigación

Los estudios de INFLAB tratan de evidenciar científicamente que la promoción de derechos, buen trato y participación en la infancia y la adolescencia, mejoran la convivencia tanto dentro como fuera de la escuela.

El buen trato a la infancia en España. Estudio sobre opiniones ciudadanas

El Laboratorio Internacional de Promoción de Buen Trato y Participación Infantil -INFLAB-, con sede en la Facultad de Formación del Profesorado de la Universidad de Extremadura en Cáceres, presentó ayer 20 de junio el libro «El buen trato a la infancia en España. Estudio sobre opiniones ciudadanas«, el cual recoge los resultados de más de tres mil entrevistas realizadas a pie de calle en trece comunidades autónomas de la península. La investigación ha centrado su interés en la percepción general que tienen los ciudadanos mayores de edad sobre ¿qué se entiende por buen trato a la infancia? ¿qué debería hacer la sociedad para tratar mejor a los niños, niñas y adolescentes?

El estudio, el primero de estas características en España, ofrece una visión general sobre el conocimiento que la población tiene del tema, siendo útil esta información para asentar las bases de la creación de la cultura del buen trato en la sociedad, cuyo mandato se refleja en la Ley Orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, que cumple en este mes su tercer año de vida y que ha convertido a España en un país pionero en el mundo en promoción de buen trato.

En seis categorías y treinta cuatro subcategorías se agrupan las respuestas de las personas entrevistadas, siendo las de mayor coincidencia cuando se pregunta qué se entiende por buen trato a la infancia las diez subcategorías siguientes: ofrecer condiciones para su desarrollo integral (físico, cognitivo, afectivo-social y emocional) con un 24%, Respetar a aceptar a los niños y a las niñas con un 11,1%, Cubrir necesidades básicas (alimento, salud, vestido, etc.) con un 10,9%, Guiarles y educarles con un 7,3 %, Proteger, respetar y defender sus derechos con un 7,1%, Protegerles y cuidarles de cualquier tipo de abuso y maltrato con un 6,2%, Formales u ofrecerles acceso a una educación con un 4,2%, Inculcar valores a la infancia (respeto, consumo saludable, esfuerzo, etc.) con un 4,2%, Comunicarse con ellos adecuadamente (lenguaje adecuado, empatía, escucha, etc.) con un 3,9% y Tener una familia o entorno estable y seguro con un 3,3%.

Con respecto a la pregunta qué debe hacer la sociedad para ofrecer un mejor trato a los niños y a las niñas ha habido un aumento importante en comparación con la primera pregunta en las categorías que hacen referencia a Empoderamiento y sensibilización pasando del 6,6% al 16% y Políticas para la infancia pasando del 0,3% al 9,6%.

El gran reto de esta investigación ha sido mostrar las diferencias entre lo que se entiende por buen trato a la infancia y lo que se tendría que hacer para verdaderamente tratar bien a los niños, niñas y adolescentes. Y algo realmente sorprendente es que las subcategorías más populares en las respuestas a lo que se entiende por buen trato, se reducen de manera muy significativa cuando son respuestas a lo que la sociedad tendría que hacer para tratar bien a los niños, niñas y adolescentes. Interpretando los datos en conjunto, vendrían a decir algo parecido a que, lo que una persona entiende por buen trato a la infancia, no debe hacerlo la sociedad para tratar bien a la misma. Es decir, a nivel individual se sabe lo que hay que hacer, pero no se proyecta la intención de hacerlo en sociedad.

Justicia social, participación y escuela durante el COVID-19 –El Proyecto Gira con la Infancia

Por: Antonio Salvador Jiménez Hernández, Jorge Cáceres Muñoz y Miguel Martín Sánchez

Departamento de Ciencias de la Educación, Escuela de Magisterio, Universidad de Extremadura, 10003 Cáceres, España

El propósito de este artículo es presentar los datos obtenidos en un proyecto de investigación sobre educación durante la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en el marco del proyecto internacional Gira por la Infancia 2020 . El objetivo era construir una ciudadanía crítica, activa y participativa. El método utilizado ha sido la hermenéutica pedagógica en la que el análisis cualitativo de los datos fue precedido por un proceso de participación infantil que permitió analizar las opiniones de 6867 niños y adolescentes de 22 países y 3 continentes. Los resultados presentan el pensamiento de los niños sobre el cierre de las escuelas, la enseñanza alternativa realizada, el papel de los profesores y de las familias, y sobre el regreso de la «nueva escuela» con los protocolos sanitarios. Este trabajo ofrece la visión de los niños sobre las medidas de distanciamiento social y el cierre masivo de escuelas. Pero, sin duda, también muestra el potencial de los niños y adolescentes para empoderarse en situaciones complejas que ponen a las escuelas del mundo en una crisis sin precedentes. Además, muestra la oportunidad de considerar una construcción conjunta de una sociedad desde el germen de su ciudadanía: los niños.

Este artículo resalta la importancia de abordar las desigualdades educativas y fomentar la participación de los niños en la toma de decisiones, utilizando el Proyecto Internacional Gira por la Infancia como un ejemplo de cómo se pueden implementar estas prácticas durante una pandemia.